Lia
Segarra
Homar

Maestra especialista en Educación Musical (UAB)
Formada en el método Jacques – Dalcroze (Instituto Llongueres)
Psicomotricista, formada en Práctica Psicomotriz Aucouturier educativa y preventiva (AEC)
Formada en Pedagogía Sistémica (Instituto Gestalt – CUDEC México)
Formada en Constelaciones Familiares (Tàlem escola de vida – CUDEC México)
Maestra y directora de la escuela Entença

 

Desde siempre, mi padre y mi madre me han enseñado a cautivarme por la pedagogía y la educación. Mi madre desde la sabiduría y la ternura de ser maestra en una escuela infantil municipal de Barcelona y mi padre desde la pasión por la didáctica de las matemáticas. Y con su legado como fundamento de mi práctica educativa, con un profundo agradecimiento y admiración … yo he puesto la música.

De pequeña empecé a estudiar música de forma extraescolar hacia los 6 años y, hacia los 9 años, después de ver una audición de unos alumnos de la escuela de música pedí a mis padres tocar el clarinete.

Cursé el bachillerato científico con la voluntad de estudiar biología, pero cuando llegó el momento vi que no me sería compatible con las horas que tenía que dedicar al clarinete con las clases en el Conservatorio (CMMB), así que decidí llenar todo mi día de música, estudiando la carrera de magisterio musical.

Empecé a trabajar en las escuelas mientras seguía formándome. Cursé el método Jacques – Dalcroze en el Instituto Llongueres de Barcelona, ​​un posgrado sobre Educación Musical y Creación en la Universidad de Barcelona y un año, a finales de verano sentí que ya no sabía qué más estudiar. Todo lo que me gustaba, en cuanto a la música, ya lo había cursado y más allá de la música, en ese momento no me inspiraba nada más.

Mientras buscaba formaciones que me pudieran interesar, algo desilusionada, una amiga me dijo, de repente: “a ti, Lia, te encantaría la psicomotricidad”. No me lo había planteado, pero no me lo pensé dos veces. Me apunté en la Asociación de Expresión y Comunicación (AEC) a cursar la formación en Práctica Psicomotriz Aucouturier educativa y preventiva.

Fue amor a primera vista. Desde el primer momento, yo sabía que no podría hacer sesiones de psicomotricidad en la escuela con los niños porqué todo mi horario escolar estaba lleno con las sesiones de música y, por lo tanto, mientras hacía la formación pensaba “y esto tan precioso, ¿cómo lo puedo convertir en música? “. Finamente, acabé encontrando la relación entre la música y la psicomotricidad y con el proyecto final de la formación, creé la “Psicomúsica”, en octubre de 2012.

Aquel proyecto me abrió rápidamente las puertas a presentar comunicaciones en el Foro Europeo de Psicomotricidad que se celebraba ese mismo año en Barcelona y luego en otras jornadas y congresos de psicomotricidad y más adelante de Pedagogía Sistémica.

La Psicomúsica nació con los niños y niñas de una escuela de Montgat gracias al permiso del equipo y sobre todo de la directora. Y se pudo consolidar en la escola Congrés – Indians de Barcelona, ​​donde tuve el placer inmenso de trabajar durante dos cursos escolares.

Desde entonces, además de mi día a día en la escuela, he ido participando en charlas y en talleres aportando mi mirada sobre el lugar del cuerpo, el sonido y el movimiento en la escuela. Mi voluntad siempre ha sido la de “des-cubrir” la conjunción entre el sonido y el movimiento y la importancia de una mirada que englobe lo que naturalmente comparte esencia. Hablar de un todo que va más allá de cada una de las piezas que lo conforman.

Desde el 2016, año en que nació la escuela Entença en la ciudad de Barcelona, ​​soy maestra y directora. Cada día, en la escuela, me asombro de la sabiduría de los niños y niñas. La aventura de comenzar un proyecto nuevo, acompañada de un equipo pedagógico magnífico, y formar parte de la creación de una comunidad con el papel protagonista de las familias, es un regalo. Y siempre, siempre, estaré agradecida a quien, un día cualquiera, de repente, me abrió las puertas a poder estar donde estoy.